junio29 , 2022

Jehová El Nose: Jesús ungido por una mujer pecadora

Related

Compartir

Para conmemorar la Pascua o el Domingo de Resurrección, el festival y la fiesta que conmemora la resurrección de Jesús de entre los muertos, he trabajado en esta obra de arte que presenta – Jesús ungido por una mujer pecadora. Arriba está el boceto, la versión coloreada abajo.

——————-

Jehová El Nose, significa Dios que Perdona. Jesús dice: «La razón por la que me amó mucho», y Jesús nos está señalando la razón de los frutos, su amor, su mucho amor por el Señor, y todos queremos eso, todos queremos mucho amor por el Señor, y su razón para estar dispuesta a separarse de esa caja de alabastro de perfume. Se dice en aquellos días en Israel que una mujer guardará su frasco de perfume, muy bien, para el hombre con el que se casará. Y es un perfume muy caro, y ella se gastó sus ahorros y, ya sabes, ella comprometerá sus ahorros sólo para comprar esa botella de perfume. Es muy caro, y se lo echará al hombre con el que se casará.

Pero esta mujer es una prostituta. ¿Cómo crees que consiguió su paga para comprar ese perfume? Cada vez que lo hacía, perdía un poco de sí misma. Cada vez que se acostó en su trabajo, perdió un poco de sí misma, su dignidad. Perdió un poco de lo que realmente es en el fondo. Sin embargo, cuando derramó toda esa caja de alabastro de perfume sobre Jesús, todo fue restaurado, aleluya. Jesús dice, para asegurarla, Jesús dice de nuevo: «Tus pecados están perdonados», Amén.

Sólo alguien que vive fuera del tiempo puede perdonarte todos tus pecados pasados, presentes y futuros, y ese es Jesús, el hijo de Dios mismo.

——————–

Arriba está la ilustración en GIF para mostrar el proceso de coloreado de la ilustración.

——————–

Una mujer echa perfume a Jesús en Betania ( Marcos 14 )

Una mujer pecadora echa perfume a Jesús

36 Cuando uno de los fariseos invitó a Jesús a cenar con él, fue a la casa del fariseo y se sentó a la mesa. 37 Una mujer de aquella ciudad, que llevaba una vida pecaminosa, se enteró de que Jesús estaba comiendo en casa del fariseo, así que se presentó allí con un frasco de alabastro con perfume. 38 Mientras estaba detrás de él, a sus pies, llorando, empezó a mojarle los pies con sus lágrimas. Luego los enjugó con sus cabellos, los besó y les echó perfume.

39 Cuando el fariseo que lo había invitado vio esto, se dijo a sí mismo: «Si este hombre fuera un profeta, sabría quién lo está tocando y qué clase de mujer es: que es una pecadora.»

40 Jesús le respondió, «Simon, tengo algo que decirte».

«Dígame, profesor», dijo.

41 «Dos personas debían dinero a cierto prestamista. Uno le debía quinientos denarios, [ a ] y los otros cincuenta. 42 Ninguno de los dos tenía dinero para pagarle, así que perdonó las deudas de ambos. Ahora, ¿cuál de ellos lo amará más?»

43 Simón respondió: «Supongo que al que se le perdonó la mayor deuda».

«Has juzgado correctamente,» Jesús dijo.

44 Luego se volvió hacia la mujer y le dijo a Simón, «¿Ves a esta mujer? Entré en tu casa. No me diste agua para los pies, pero ella me mojó los pies con sus lágrimas y los enjugó con sus cabellos. 45 No me diste un beso, pero esta mujer, desde que entré, no ha dejado de besarme los pies. 46 No has puesto aceite en mi cabeza, pero ella ha derramado perfume en mis pies. 47 Por eso, os digo que sus muchos pecados han sido perdonados, pues su gran amor se ha manifestado. Pero a quien se le ha perdonado poco, ama poco».

48 Entonces Jesús le dijo, «Tus pecados están perdonados».

49 Los demás invitados empezaron a decir entre ellos: «¿Quién es éste que hasta perdona los pecados?».

50 Jesús le dijo a la mujer, «Tu fe te ha salvado; vete en paz».

Lucas 7:36-50 Nueva Versión Internacional (NVI)

——————–

Una rápida comparación con el trabajo en curso anterior, puede ver los detalles completos aquí en mi ilustración final. Trabajamos para «‘Amar al Señor tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma y con todas tus fuerzas y con toda tu mente», tal como lo hizo la mujer.